"UNA MIRADA A ESCALA DE LA GRAN VÍA"
En la confluencia de la Gran Vía con la calle Alcalá, situado en la acera se encuentra un curioso monumento urbano que pasa desapercibido. Es una representación tridimensional a escala una de las remodelaciones más emblemáticas del Madrid moderno.
La maqueta consiste en una plancha de bronce en la que aparece en un ligero relieve un plano genérico de la ciudad tal y como estaba antes de la apertura de la Gran Vía. El pedestal está tratado como si fuese un plano desplegado que arranca del suelo, conforma el plano inclinado y luego vuelve a caer por la parte de atrás a modo de tira de papel desenrollado. Sobre este plano se han reproducido los edificios que conforman la vía en tres dimensiones y a escala. En los encuadres elegidos propone un recorrido visual a lo largo de la Gran Vía. El nivel de precisión y detalle de los edificios es tal que es posible identificar con facilidad cada uno de ellos.
Este monumento conmemora los cien años del comienzo de las obras por parte del Rey Alfonso XIII en el año 1910. El diseño está presente como forma de representar la realidad, ideas, especulaciones, concepciones. La escala —factor que establece el nivel de lectura en el que se deben hacer estas representaciones— determina el vínculo entre el mundo real y las dimensiones de la maqueta. Elementos que forman la imagen narrativa y visual de este proyecto fotográfico. Las nuevas formas espaciales dejan de ser puramente formales y funcionales: se inspiran en sentimientos (“ideas”), que sobrepasan el tiempo y el espacio.




